Fui a terapia porque ya no podía con todo y necesitaba ayuda. Con Alejandro me sentí cómoda desde el principio, sin tener que explicar las cosas mil veces ni aparentar estar bien. A veces salía removida, otras más tranquila, pero siempre con la sensación de que tenía sentido. Hoy me manejo mejor conmigo misma y eso ya es muchísimo para mí.
Quiero agradecerte, Alejandro, por tu dedicación y profesionalidad durante todo el proceso. He valorado mucho tu forma clara de explicar las cosas, tu capacidad para adaptarte a mis tiempos y el respeto con el que has acompañado cada sesión. Me has ayudado a ganar herramientas prácticas y a mirarme con más comprensión. Gracias por crear un espacio de confianza y por el compromiso que muestras en tu trabajo. Sin duda, te recomiendo sinceramente.
Empezar terapia acá fue un antes y un después en mi vida. Desde la primera sesión sentí confianza, cero juicios y mucha comprensión. He podido hablar de cosas que nunca había dicho en voz alta y, poco a poco, he aprendido a entenderme y a manejar mejor lo que siento. Me han dado herramientas reales que uso en el día a día. Se nota el compromiso y la calidez en cada encuentro. Es un espacio seguro donde uno se siente acompañado de verdad. Lo recomiendo con los ojos cerrados.
Fui a terapia porque ya no podía con todo y necesitaba ayuda. Con Alejandro me sentí cómoda desde el principio, sin tener que explicar las cosas mil veces ni aparentar estar bien. A veces salía removida, otras más tranquila, pero siempre con la sensación de que tenía sentido. Hoy me manejo mejor conmigo misma y eso ya es muchísimo para mí.
Quiero agradecerte, Alejandro, por tu dedicación y profesionalidad durante todo el proceso. He valorado mucho tu forma clara de explicar las cosas, tu capacidad para adaptarte a mis tiempos y el respeto con el que has acompañado cada sesión. Me has ayudado a ganar herramientas prácticas y a mirarme con más comprensión. Gracias por crear un espacio de confianza y por el compromiso que muestras en tu trabajo. Sin duda, te recomiendo sinceramente.
Empezar terapia acá fue un antes y un después en mi vida. Desde la primera sesión sentí confianza, cero juicios y mucha comprensión. He podido hablar de cosas que nunca había dicho en voz alta y, poco a poco, he aprendido a entenderme y a manejar mejor lo que siento. Me han dado herramientas reales que uso en el día a día. Se nota el compromiso y la calidez en cada encuentro. Es un espacio seguro donde uno se siente acompañado de verdad. Lo recomiendo con los ojos cerrados.